Nuestras instalaciones

Mango tiene su sede en Palau-solità i Plegamans (Barcelona) desde donde centraliza toda su actividad y gestiona las operaciones de la empresa en todo el mundo. La actividad logística se coordina desde su centro de Lliçà d’Amunt (Barcelona).

La sede central de Mango en Barcelona concentra toda la actividad creativa y de diseño, así como la gestión del negocio para todo el mundo.

Ubicada en Palau-solità i Plegamans, las oficinas centrales acogen equipos de todas las áreas del negocio. Además, alberga el centro de diseño de Mango, el Hangar Design Centre, donde trabajan todas las áreas relacionadas con la creatividad: diseño de producto, escaparatismo o interiorismo, entre otras. Este centro cuenta con un equipo de más de 500 personas que trabajan en el área de producto y que cada año diseñan más de 18.000 prendas y accesorios.

Actualmente Mango se encuentra en proceso de construcción de su nueva sede, denominada Campus Mango, que acogerá a más de 2.200 empleados. Estará formada por dos edificios de oficinas interconectados por una zona verde

de jardines y pasarelas que albergarán múltiples espacios de trabajo para las diferentes áreas y actividades de la compañía: diseño, confección, muestras, catálogos, platós fotográficos, etc.

Asimismo, el Campus contará con un business center con más de 25 salas de reuniones y cuatro salas polivalentes, dos cafeterías con comedor, un auditorio con capacidad para más de 200 personas, un wellness centre con gimnasio, varios showrooms, cinco tiendas piloto, un ágora exterior, zonas verdes, un espacio de relajación y una terraza chill-out en la azotea de uno de sus edificios con capacidad para hasta 300 personas.

La sede de Mango dispone actualmente de cerca de 7.000 m2 de placas solares que producen más de 1.000.000kWh anuales.

El corazón del sistema logístico de Mango está ubicado en el municipio de Lliçà d’Amunt, en Barcelona, conectado por carretera con hubs de comunicación como el Aeropuerto de Barcelona y el Puerto de Barcelona y a escasos kilómetros de la sede central del grupo.

El centro recibe todas las prendas y complementos desde los diferentes lugares de producción y los distribuye hacia los más de 115 mercados en todo el mundo donde opera Mango. Además, da servicio a los diferentes almacenes satélite online que la compañía tiene en países con fuerte expansión de su canal digital.

Equipado con las tecnologías más avanzadas, el centro logístico de Lliçà d'Amunt es capaz de gestionar más de 75.000 prendas cada hora para abastecer a toda su red de distribución. Actualmente, la compañía está llevando a cabo una ampliación en el almacén para transformarlo en un centro omnicanal que, además de preparar los pedidos para tienda, gestionará los pedidos a cliente directamente. Esta ampliación sumará 90.000 m2 adicionales de superficie al centro, alcanzando un total de 280.000 m2, y el centro aumentará su capacidad de gestión de prendas en hasta 10.000 unidades más por hora, alcanzando las 85.000 prendas/hora.

Además, el centro dispone de 20.000 m2 de placas solares que producirán casi 2.500.000 kWh anuales para un consumo energético de energías renovables. Mango ha invertido más de un millón quinientos mil euros en placas fotovoltaicas a través de la instalación de cerca de 4.000 módulos de 545 Wp, 10 inversores de 110 kWn y 5 inversores de 100 kWn con una potencia total instalada de 2079,72 kW.

Este proyecto se ha llevado a cabo gracias al Programa de incentivos al autoconsumo y almacenaje, con fuentes de energía renovables e implantación de sistemas térmicos renovables al sector residencial financiado por la Unión Europea mediante el Mecanismo Europeo de Recuperación y Resiliencia (Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia) - Next Generation EU, coordinada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico a través de IDAE y gestionada por las autonomías según el Real Decreto 477/2021, con el objetivo de conseguir una economía más limpia y sostenible. La instalación de placas fotovoltaicas en la sede de Mango en Lliçà d’Amunt supondrá una reducción anual de las emisiones de CO2 de unas 500 t, equivalente a unos 700 árboles plantados.